Efectos del alcohol en el organismo

Los efectos del alcohol en tu cuerpo
La mayoría de la gente piensa que si se bebe alcohol se terminan almacenando un montón de calorías de grasa en el cuerpo. Esto hace que muchos elijan bebidas alcohólicas bajas en calorías en un intento de evitar la acumulación de grasa. Se piensa que de esta forma los únicos efectos negativos del alcohol (incrementar el almacenamiento de grasas), serán minimizados.
Sin embargo, lo que no es tan conocido es que solamente alrededor del 5% de las calorías del alcohol se almacenan como grasas. Los efectos del alcohol en el cuerpo son mucho más dañinos de lo que pueda predecirse por la cantidad de calorías vacías que contienen una bebida alcohólica.

Veamos algunos de esos efectos dañinos.

El alcohol afecta a la cantidad de grasa que el cuerpo puede quemar para obtener energía

En un estudio realizado por la revista Americana de Investigación Clínica, concluyeron que con solo un consumo de 24 gramos de alcohol, la velocidad a la que el cuerpo quema las grasas descendía en un 73%.
Cuando el alcohol atraviesa el hígado, se genera un producto residual llamado acetato. Aparentemente, el acetato frena la quema de grasas. El cuerpo puede usar muchos tipos de combustible. Proteína, carbohidratos y grasa. En muchos casos, el combustible que se usa depende de su disponibilidad. El problema es que cuando se elevan los niveles de acetato el cuerpo quema más acetato para usarlo como combustible, lo que significa que la quema de grasas como combustible se frena.
En resumen, si se consumen un par de copas o más, el hígado las metaboliza en acetato y el cuerpo utiliza ese acetato en lugar de las grasas como combustible.

Aumento del apetito

En otro estudio, se descubrieron evidencias que sugieren que el consumo de alcohol lleva a un aumento en el apetito, más que con ningún otro tipo de bebida que contenga carbohidratos.
Investigadores en el Departamento de investigación de nutrición humana y centro de estudios alimenticios avanzados de Dinamarca concluyeron que el consumo de bebidas alcohólicas, y del vino en particular, pueden incrementar el consumo total de energía en una comida comparándolo con cualquier bebida ligera, cuando es servido sin restricción.

Incremento en el Cortisol y descenso en la Testosterona

En un estudio sobre 8 voluntarios, todos ellos varones sanos, se observó que después de beber alcohol, los efectos de un significativo descenso en la testosterona y un incremento del cortisol (el cortisol es una hormona que destruye músculo) duraron hasta 24 horas.
Así pues, si estamos centrados en ganar músculo y perder grasa, querremos tener altos niveles de testosterona y reducir el cortisol de cualquier forma que podamos. Esto significa no beber alcohol porque afecta realmente las hormonas. Lo que es más: los efectos son incluso peores si se realiza ejercicio antes de beber.
Otro estudio realizado en el Departamento de radiología del Hospital Sahlgrenska en Goteborg, Suecia determinó un incremento de la cintura con respecto a la cadera en alcohólicos que incluía no solo cambios en el tejido adiposo, sino también la distribución de tejido muscular. Eso significa más grasa alrededor de la cintura y menos masa muscular en general.

Descenso en la absorción de vitaminas y minerales

Cuando se consumen grandes cantidades de alcohol, el hígado se encuentra ocupado convirtiendo el alcohol en acetato y las vitaminas y minerales que se podrían procesar son desechadas por el proceso de desintoxicación.
El alcohol interfiere en el metabolismo de la mayoría de las vitaminas, y con la absorción de muchos nutrientes y estimula la excreción de calcio urinario y magnesio, lo que significa que se obtiene menos beneficio de cualquier comida saludable que podamos estar consumiendo.
La comida en el estómago competirá con el etanol (alcohol) por ser absorbida en la corriente sanguínea. Es bien conocido que el alcohol influencia en el procesamiento de los nutrientes por el cuerpo.

Descenso en la síntesis de proteína de las fibras de tipo II

Esto significa que la construcción de músculo se hace más lenta en un 20% o más.

Deshidratación

Un efecto secundario del alcohol muy común es la deshidratación. El alcohol es diurético. Las bebidas que contienen 4% de alcohol tienden a ralentizar el proceso de recuperación.
Considerando la importancia del agua en el crecimiento de músculo y en la salud en general, está claro que la deshidratación es un obstáculo para el progreso. Después de consumir alcohol lo primero que puede apetecer es beber café, que es también es un diurético. ¿Cómo evitar la deshidratación? bebiendo más agua.

Sueño

El consumo de alcohol, especialmente en los momentos que debemos estar durmiendo normalmente, puede tener efectos en la calidad del sueño. Es claro que el sueño de alta calidad es de extrema importancia para la reconstrucción y crecimiento del músculo.
El consumo de alcohol induce desordenes en el sueño alterando la secuencia y duración del estado de sueño y alterando el tiempo total de sueño así como el tiempo requerido para quedarnos dormidos.

El día después

Es una conclusión obvia, pero si planeamos beber en exceso el viernes por la noche el entrenamiento de pierna que pensábamos hacer el Sábado por la mañana no va a ser una maravilla precisamente. Toma tiempo recuperarse, el cuerpo ha de desintoxicarse y estar mentalmente preparado para el entrenamiento.
Llegados a este punto se puede pensar de no volver a beber alcohol nunca más. Pero también hay algunas buenas noticias.
En el ejemplar de noviembre de 2004 de la revista Internacional de la Obesidad se realizó un estudio de los efectos del consumo moderado de vino blanco en la pérdida de peso.
Cada grupo consumió 1500 calorías. 150 calorías venían del vino blanco en un grupo y 150 calorías de zumo de uva en el otro.

Conclusión

Una dieta con restricción de energía es efectiva en sujetos con obesidad y sobrepeso que están acostumbrados a beber cantidades moderadas de alcohol. Una dieta con un 10% de energía derivada del vino es tan efectiva como una dieta con el 10% de energía derivada del zumo de uva.
Es simple: La moderación es la clave (siendo el primer lugar para la abstinencia, como ya sabemos).
De todas formas los efectos del alcohol en el cuerpo a la hora ganar músculo y perder grasa están bastante claros. Es mucho más grave que sólo haber ganado unas calorías extra que se convierten en grasa. Si consumes demasiado puede desviarte de tus objetivos mucho tiempo después de haberte ido a dormir.